Lucas Francesco Murillo García tiene 7 años, nació con una grave cardiopatía y ha sido sometido a tres cirugías de corazón abierto. Tras meses de dificultades para acceder a procedimientos médicos, decidió grabar un mensaje dirigido al presidente Abelardo De la Espriella. El mandatario respondió y ordenó atención inmediata.

Un mensaje grabado por un niño de siete años desde Cúcuta terminó llegando directamente a la Casa de Nariño.

Lucas Francesco Murillo García, un menor que nació con una cardiopatía y que depende permanentemente de oxígeno, decidió dirigirse personalmente al presidente Abelardo De la Espriella para pedirle ayuda ante las dificultades que, según relató su familia, han enfrentado para conseguir la atención médica que necesita.

“Yo no me quiero morir”, fue una de las frases que más llamó la atención en el video que comenzó a circular ampliamente en redes sociales.

Lucas explicó que solamente tiene medio corazón y que ya ha sido sometido a tres cirugías de corazón abierto. Su condición requiere seguimiento médico especializado y nuevos procedimientos para determinar si puede avanzar hacia un trasplante cardíaco.

Un año esperando respuestas

De acuerdo con la información entregada por la familia y recogida por diferentes medios, la madre del menor, Andrea, lleva más de un año realizando gestiones ante la Nueva EPS para conseguir la autorización de exámenes y procedimientos que resultan necesarios para continuar con el tratamiento de su hijo.

Entre las solicitudes se encuentra la realización de exámenes especializados y un cateterismo cardíaco en una institución de cuarto nivel.

La intención, según explicó Lucas en su mensaje, es que después de completar las valoraciones médicas pueda ser considerado para ingresar a una lista de trasplante de corazón.

El niño explicó su situación con sus propias palabras y decidió hacerle directamente el llamado al jefe de Estado.

“Yo siempre me he ayudado y ahora quiero que usted me ayude”, manifestó en el video.

Pero después lanzó la frase que terminó conmoviendo a miles de personas:

“No quiero morir”.

El presidente respondió

El mensaje llegó hasta el presidente Abelardo De la Espriella, quien reaccionó públicamente y ordenó a la ministra de Salud, Ana María Vesga, ponerse personalmente al frente del caso.

El mandatario pidió que se estableciera contacto con la familia de Lucas, que se revisara inmediatamente su situación con la Nueva EPS y que se garantizaran los exámenes, tratamientos y la atención especializada que requiere el menor.

De la Espriella también manifestó que no debería ser necesario que un niño tuviera que hacer un llamado público para conseguir atención médica.

El presidente aseguró que permanecerá pendiente de la evolución del caso.

“Cada vida cuenta”

La ministra de Salud, Ana María Vesga, también se pronunció después de conocerse la situación.

La funcionaria confirmó que su despacho acompañará el caso y entregó algunos detalles sobre la situación familiar del menor.

Lucas tiene siete años y ocho hermanos. Su padre también enfrenta problemas de salud, mientras que su madre ha llevado durante más de un año las gestiones necesarias para conseguir la atención que requiere el niño.

“No están solos, ningún paciente lo está”, manifestó la ministra, quien aseguró que el Gobierno hará seguimiento al caso.

Una enfermedad que ha marcado su vida

Lucas nació con una cardiopatía compleja que ha obligado a someterlo a múltiples intervenciones quirúrgicas.

Según relató el propio menor, ya ha pasado por tres cirugías de corazón abierto y necesita utilizar oxígeno de manera permanente.

Ahora el objetivo médico es avanzar en los estudios que permitan determinar cuál es el siguiente paso dentro de su tratamiento y si reúne las condiciones necesarias para entrar en un proceso de trasplante cardíaco.

La familia sostiene que las demoras en autorizaciones y procedimientos han convertido cada trámite en una carrera contra el tiempo.

De un video en Cúcuta a una orden presidencial

El caso de Lucas tomó fuerza después de que su video comenzara a circular en redes sociales.

El menor aparece vestido con una camiseta de la Selección Colombia y habla directamente al presidente para explicarle su situación.

Su mensaje no fue elaborado como un discurso político ni como una denuncia institucional. Fue, sencillamente, la petición de un niño que asegura tener miedo de morir y que necesita continuar con su tratamiento.

La respuesta llegó pocas horas después.

El Gobierno anunció que la ministra de Salud asumirá personalmente el seguimiento y que se revisará con la Nueva EPS la situación del menor para buscar una solución inmediata.

Ahora viene lo más importante

Aunque la respuesta presidencial representa un giro en el caso, la situación de Lucas no termina con una orden administrativa.

Ahora deberán concretarse las autorizaciones, los exámenes, las valoraciones médicas y los procedimientos que determinen cuál es el camino que debe seguir el menor.

La familia espera que esta vez las gestiones avancen sin nuevas demoras.

El caso también vuelve a poner sobre la mesa una discusión que afecta a miles de familias colombianas: las dificultades para acceder oportunamente a servicios médicos especializados cuando están de por medio enfermedades graves y tratamientos que no pueden esperar.

En el caso de Lucas, su llamado consiguió llegar hasta el presidente.

Ahora la familia espera que esa respuesta se traduzca en hechos y, sobre todo, en la atención que el niño necesita para seguir adelante.

Porque detrás de los trámites, las autorizaciones y los procedimientos hay un niño de siete años que solamente quiere una oportunidad para seguir viviendo.