La medida busca atraer inversión, generar empleo y reactivar el campo en uno de los departamentos más afectados por la emergencia. El Gobierno también anunció recursos para recuperar cultivos, apoyar a productores y atender las pérdidas provocadas por las llamas.
El Gobierno Nacional anunció la creación de una Zona Económica y Social Especial (ZESE) para el Tolima, como una de las medidas destinadas a impulsar la recuperación económica del departamento después de la grave emergencia ocasionada por los incendios forestales.
El anuncio fue realizado por el presidente Abelardo De La Espriella durante el Puesto de Mando Unificado instalado en el Tolima, donde se evaluó la situación de las comunidades afectadas y se definieron medidas para avanzar de la atención de la emergencia hacia la recuperación de las zonas golpeadas por el fuego.
La propuesta busca utilizar incentivos económicos para atraer nuevas inversiones, generar puestos de trabajo y ayudar a recuperar la producción agropecuaria.
¿Qué es la ZESE y para qué serviría?
La Zona Económica y Social Especial es un instrumento diseñado para ofrecer condiciones especiales que permitan estimular la actividad empresarial y la generación de empleo en territorios que necesitan un impulso económico.
En el caso del Tolima, el Gobierno plantea utilizar este mecanismo como parte de la estrategia de recuperación después de los incendios que han causado graves daños en diferentes municipios.
La intención es que la emergencia no termine únicamente con la extinción de las llamas, sino que posteriormente se desarrollen acciones para recuperar las tierras productivas, las fuentes de ingreso y las actividades económicas afectadas.
La gobernadora del Tolima, Adriana Matiz, destacó que la creación de esta figura representa una solicitud que durante años habían realizado dirigentes y congresistas del departamento.
Entre los objetivos están ofrecer alivios tributarios, atraer inversión y promover la generación de empleo.
Los incendios dejaron fuertes pérdidas
La medida llega después de una de las emergencias ambientales más graves que ha enfrentado el departamento en los últimos años.
De acuerdo con el balance entregado por las autoridades, los incendios han afectado cerca de 50.000 hectáreas, de las cuales aproximadamente 28.000 corresponden a áreas agropecuarias.
La emergencia también ha golpeado a alrededor de 2.670 productores, mientras las pérdidas económicas estimadas para el sector alcanzan los 134.000 millones de pesos.
Además, miles de animales se encuentran en riesgo debido a la pérdida de pastos y fuentes de agua.
Entre las zonas más afectadas se encuentran municipios como Ortega, San Luis, Alvarado, Coello, Coyaima, Chaparral y Melgar, donde las llamas han destruido cultivos, pastizales y otras áreas productivas.
Gobierno anuncia recursos para los productores
La estrategia económica se complementa con ayudas para las familias rurales que perdieron cultivos, animales o unidades productivas.
El Gobierno Nacional anunció 7.000 millones de pesos para proyectos productivos, con el propósito de recuperar cultivos y fuentes de ingreso de los campesinos afectados.
También fueron anunciadas 5.000 toneladas de heno y 5.000 toneladas de tamo de arroz para garantizar alimento para los animales y apoyar la recuperación de las zonas afectadas.
A esto se suma un alivio financiero para los productores. El Gobierno informó que Finagro congelará durante tres meses las amortizaciones de las obligaciones de los productores afectados y pondrá en marcha un mecanismo de compra de cartera para pequeños y medianos productores.
Ayudas para las viviendas rurales
El paquete anunciado también contempla apoyo para las familias que sufrieron daños en sus viviendas.
El Gobierno dispuso 343 subsidios de 65 millones de pesos cada uno destinados a la reconstrucción y mejoramiento de vivienda rural.
La medida busca atender a las familias que perdieron o tuvieron afectaciones en sus viviendas como consecuencia de la emergencia.
Recuperación ambiental
Además de la recuperación económica, las autoridades anunciaron una estrategia para restaurar los ecosistemas afectados por las llamas.
El plan denominado “Tolima Verde Renace” busca trabajar en la recuperación de los suelos y ecosistemas que sufrieron daños, con el objetivo de evitar que las zonas afectadas queden improductivas durante largos periodos.
La estrategia contempla la participación de expertos y autoridades ambientales para definir las acciones de restauración y recuperación.
También investigan posibles incendios provocados
La emergencia tiene además un componente judicial.
Las autoridades investigan si algunos de los incendios pudieron haber sido provocados de manera intencional.
La gobernadora Adriana Matiz ha señalado que existen indicios que apuntarían a posibles acciones deliberadas en algunas zonas y pidió que se investigue el origen de las conflagraciones.
El Gobierno anunció una recompensa de hasta 50 millones de pesos por información que permita identificar y capturar a quienes eventualmente estén detrás de los incendios provocados.
Una emergencia que busca convertirse en recuperación
La creación de la ZESE hace parte de una estrategia que pretende ir más allá de atender la emergencia inmediata.
El Gobierno busca que los incentivos tributarios y las ayudas anunciadas permitan recuperar la capacidad productiva del Tolima, atraer nuevas inversiones y generar oportunidades de empleo.
Para el departamento, la ZESE representa además una iniciativa que durante años había sido solicitada como herramienta para fortalecer su economía.
Sin embargo, el verdadero alcance de la medida dependerá de su reglamentación y de las condiciones que finalmente se establezcan para que las empresas puedan acceder a los beneficios.
Por ahora, el Gobierno Nacional apuesta a que una emergencia que dejó miles de hectáreas afectadas y a miles de productores golpeados pueda convertirse en el punto de partida de un proceso de reactivación económica, recuperación ambiental y reconstrucción del campo tolimense.
El reto será que los anuncios se traduzcan en recursos, inversión y oportunidades reales para las familias que resultaron afectadas por los incendios.

