La brigadier general reemplazará a Miguel Andrés Camelo Sánchez y llega a la capital del Atlántico con experiencia en Ibagué, Valle del Cauca, Bogotá y el propio departamento del Atlántico. Su principal reto será enfrentar el homicidio, la extorsión y las estructuras criminales que operan en Barranquilla y su área metropolitana.
La Policía Nacional confirmó un nuevo relevo en la comandancia de la Policía Metropolitana de Barranquilla. La brigadier general Sandra Liliana Rodríguez Castro fue designada para asumir el mando de la MEBAR, en reemplazo del brigadier general Miguel Andrés Camelo Sánchez, quien pasará a comandar la Policía Metropolitana de Bucaramanga.
El cambio hace parte de la nueva estructura de comandancias definida por la Dirección General de la Policía Nacional para diferentes regiones, departamentos y ciudades del país. En Barranquilla, la institución escogió a una oficial con más de tres décadas de trayectoria y experiencia en diferentes áreas de la seguridad ciudadana.
Una oficial con amplia trayectoria
Sandra Liliana Rodríguez Castro es profesional en Criminalística, especialista en Seguridad y magíster en Criminología y Victimología. Ingresó a una carrera institucional que ya supera los 30 años de servicio y el 1 de junio de 2025 fue ascendida al grado de brigadier general.
A lo largo de su carrera ha ocupado diferentes cargos de responsabilidad dentro de la Policía Nacional. Entre ellos se encuentran la comandancia de la Policía Metropolitana de Ibagué, la subdirección de la Dirección de Educación Policial, la dirección de la Escuela de Policía Provincia de Sumapaz y la comandancia del Servicio de Transporte Masivo de Bogotá.
También fue subcomandante de la Estación de Policía Fontibón, en Bogotá, y comandante de estación en el Departamento de Policía Atlántico, experiencia que le permite regresar a una región que ya conoce institucionalmente.
Antes de su designación para Barranquilla, Rodríguez Castro estuvo al frente del Departamento de Policía Valle y previamente se desempeñó como subjefe de la Jefatura Nacional del Servicio de Policía.
Su hoja de vida registra además numerosos reconocimientos institucionales. Caracol Radio reportó 54 condecoraciones y 177 felicitaciones durante su trayectoria.
Ya conoce el Atlántico
Uno de los elementos que destacan en su trayectoria es que Rodríguez Castro no llega completamente desconocida para la región.
La nueva comandante tuvo anteriormente responsabilidades como comandante de estación en el Departamento de Policía Atlántico, por lo que su llegada a Barranquilla representa también el regreso a un territorio en el que ya tuvo experiencia dentro de la institución.
Su experiencia también incluye el comando de la Policía Metropolitana de Ibagué. Allí asumió responsabilidades relacionadas con seguridad ciudadana, prevención, convivencia y lucha contra diferentes modalidades delictivas.
En el Valle del Cauca, donde recientemente ejercía como comandante departamental, también estuvo al frente de las estrategias de seguridad de la institución. Su salida de ese departamento se produjo como parte de los nuevos movimientos de mando anunciados por la Policía Nacional.
Un reto complicado en Barranquilla
La llegada de Rodríguez Castro se produce en un momento particularmente complejo para la seguridad de Barranquilla y su área metropolitana.
Entre los principales desafíos que tendrá sobre la mesa están el homicidio, el sicariato, la extorsión, el tráfico de estupefacientes y las disputas entre estructuras criminales por el control de territorios y rentas ilegales.
Caracol Radio señaló que en el Atlántico ya se contabilizan más de 730 homicidios, con una importante concentración de los casos en Barranquilla y su área metropolitana.
La nueva comandante tendrá entonces que definir rápidamente las prioridades operativas de la institución y fortalecer la coordinación con la Fiscalía, las autoridades distritales y departamentales y los organismos de seguridad.
Golpear las estructuras criminales, una de las prioridades
Más allá de las cifras de homicidio, uno de los principales desafíos será enfrentar a las organizaciones criminales que mantienen disputas por el control de actividades ilegales.
Expertos consultados por medios locales han planteado la necesidad de mantener la ofensiva contra los delitos de mayor impacto y fortalecer las labores de inteligencia para identificar y afectar las estructuras que están detrás de homicidios, extorsiones y otros delitos.
También será fundamental mejorar la relación entre la Policía y las comunidades, especialmente en sectores donde la denuncia y la colaboración ciudadana resultan determinantes para obtener información sobre las organizaciones criminales.
El relevo de Miguel Camelo
Rodríguez Castro llega en reemplazo del brigadier general Miguel Andrés Camelo Sánchez, quien dejará la comandancia de la MEBAR para asumir el mismo cargo en la Policía Metropolitana de Bucaramanga.
El movimiento hace parte de una serie de cambios definidos por la Policía Nacional en sus principales comandos metropolitanos. Bogotá continuará bajo el mando del brigadier general Giovanni Cristancho Zambrano, mientras que Medellín, Cali, Cartagena, Cúcuta y otras ciudades también tendrán nuevos responsables o movimientos en sus líneas de mando.
En paralelo, el coronel Rubén Darío Berrío Buitrago asumirá la comandancia del Departamento de Policía Atlántico, en reemplazo del coronel Eddy Javier Sánchez Sandoval.
Una nueva etapa para la seguridad de Barranquilla
La llegada de Sandra Liliana Rodríguez Castro representa un nuevo capítulo para la Policía Metropolitana de Barranquilla.
Su experiencia de más de 30 años, sus antecedentes en diferentes áreas de la institución y su conocimiento previo del Atlántico serán puestos a prueba en una ciudad que reclama resultados concretos frente a la violencia y el crimen organizado.
La nueva comandante tendrá ahora la responsabilidad de convertir esa experiencia en resultados en las calles: reducir los homicidios, enfrentar las extorsiones, desarticular estructuras criminales y recuperar la confianza de los ciudadanos.
El reto comienza en una ciudad donde la seguridad sigue siendo una de las principales preocupaciones de la ciudadanía y donde la nueva comandante tendrá poco margen para esperar antes de mostrar resultados.

