El entierro de Naín Andrés Pérez Toncel, alias ‘Bendito Menor’, estuvo acompañado por una multitud, una caravana de motocicletas, música y hombres que exhibieron armas de fuego. Los videos del cortejo generaron preocupación y provocaron una contundente respuesta del presidente Abelardo de la Espriella.

Lo que debía ser la despedida de Naín Andrés Pérez Toncel, conocido con el alias de ‘Bendito Menor’, terminó convirtiéndose en uno de los hechos que más ha llamado la atención en La Guajira durante las últimas horas.

El sepelio, realizado en Riohacha, estuvo marcado por una multitud que acompañó el recorrido del féretro, una extensa caravana de motocicletas, música a alto volumen, pancartas y, de acuerdo con los videos difundidos posteriormente, la presencia de hombres armados que realizaron disparos al aire.

Las imágenes rápidamente comenzaron a circular por redes sociales y medios de comunicación, generando cuestionamientos sobre la demostración de fuerza que se habría producido durante el cortejo fúnebre.

En las grabaciones se observan motocicletas y vehículos acompañando el traslado del cuerpo, mientras varias personas siguen el recorrido. En medio de la caravana aparecen hombres portando armas largas y se escuchan varias detonaciones.

El hecho generó preocupación entre habitantes de Riohacha y volvió a poner la atención sobre la presencia y capacidad de las estructuras criminales que operan en esta zona del país.

Una despedida rodeada de polémica

El cuerpo de ‘Bendito Menor’ llegó a Riohacha acompañado por una caravana que se desplazó por diferentes sectores de la ciudad.

De acuerdo con los reportes conocidos sobre el sepelio, durante el recorrido se escucharon disparos al aire y fueron exhibidas armas de fuego. También se observaron pancartas y fotografías relacionadas con el fallecido.

Algunos medios han señalado que integrantes de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN) habrían acompañado el cortejo. Esa información ha sido relacionada con la trayectoria criminal que las autoridades atribuyen a Pérez Toncel.

El sepelio terminó en un cementerio de Riohacha, donde finalmente fue sepultado.

Las imágenes del recorrido, sin embargo, terminaron teniendo una repercusión mucho mayor que la propia ceremonia funeraria.

¿Quién era ‘Bendito Menor’?

Naín Andrés Pérez Toncel, alias ‘Bendito Menor’, era señalado por las autoridades como uno de los principales cabecillas de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada, estructura criminal con presencia en sectores de La Guajira y Magdalena.

Su nombre había aparecido durante los últimos años en diferentes investigaciones relacionadas con actividades criminales y hechos violentos en la región.

Las autoridades lo consideraban un objetivo de alto valor y habían ofrecido una millonaria recompensa por información que permitiera ubicarlo.

Pérez Toncel murió el pasado 4 de septiembre, durante un operativo de la Policía en Riohacha.

En esa misma operación también murieron su pareja, identificada como Rosa Angélica Tarazona, alias ‘La Bebecita’, y dos hombres señalados como integrantes de su esquema de seguridad.

La muerte de ‘Bendito Menor’ fue presentada por el Gobierno como un importante golpe contra las estructuras criminales que operan en el norte del país.

Sin embargo, pocos días después, las imágenes de su funeral volvieron a poner a esta organización en el centro de la discusión pública.

Las imágenes que encendieron las alarmas

Uno de los elementos que más llamó la atención fueron los videos grabados por ciudadanos durante el recorrido.

En ellos se observan personas armadas acompañando la caravana y se escuchan disparos al aire.

También se aprecia una importante cantidad de motocicletas siguiendo el cortejo y personas que participan en la despedida mientras suena música a alto volumen.

El episodio fue interpretado por las autoridades como una posible demostración de fuerza de estructuras criminales.

La preocupación no se centra únicamente en los disparos, sino en que los hechos ocurrieron en medio de una zona urbana y durante un recorrido en el que participaron numerosos ciudadanos.

La difusión de estas imágenes generó una fuerte reacción política y de seguridad.

El presidente reaccionó a los videos

El presidente Abelardo de la Espriella se pronunció sobre las imágenes y aseguró que las autoridades ya trabajan para identificar a las personas que aparecen armadas durante el sepelio.

El mandatario ordenó a la Fuerza Pública actuar contra quienes continúen vinculados a actividades criminales en La Guajira.

Posteriormente, el presidente lanzó una advertencia directa contra quienes participaron en los hechos y aseguró que las autoridades irán tras ellos.

Vamos por estos terroristas”, afirmó el mandatario al referirse a los hombres que aparecen disparando durante el cortejo.

La declaración elevó aún más la tensión alrededor del caso y puso nuevamente a La Guajira en el centro de la agenda nacional de seguridad.

¿Una demostración de poder criminal?

El debate ahora gira alrededor de lo ocurrido durante el funeral.

Más allá de la ceremonia privada de despedida, la presencia de hombres armados, las detonaciones y el despliegue de la caravana han sido interpretados como una señal de poder de las estructuras ilegales que continúan teniendo presencia en la región.

Medios nacionales han descrito el episodio como una demostración pública de fuerza y han destacado la presencia de integrantes que serían cercanos a las ACSN.

El caso también plantea preguntas sobre la capacidad de las autoridades para controlar este tipo de manifestaciones y evitar que las organizaciones criminales conviertan espacios públicos en escenarios para exhibir armas o intimidar a la población.

La muerte de ‘Bendito Menor’ no cerró el capítulo

La operación en la que murió Pérez Toncel fue presentada como un golpe contra una estructura criminal que durante años ha tenido influencia en sectores de la región.

Pero el polémico funeral demuestra que, aunque uno de sus principales cabecillas haya muerto, las autoridades todavía enfrentan el desafío de establecer qué tan fuerte permanece la organización y quién asumirá el control de las actividades que, según las investigaciones, estaban bajo su mando.

De hecho, después de la muerte de ‘Bendito Menor’, las autoridades también han puesto la lupa sobre otros integrantes y posibles sucesores dentro de la estructura criminal.

Entre los nombres que han comenzado a aparecer está el alias de ‘Pinocho’, señalado en reportes recientes como uno de los objetivos de las autoridades.

Investigación por los disparos

Ahora las autoridades deberán determinar quiénes fueron exactamente las personas que portaron armas durante el sepelio, quiénes realizaron los disparos y si existió algún tipo de coordinación para acompañar el traslado del féretro.

El presidente aseguró que algunos de los involucrados ya estarían identificados.

La investigación también deberá establecer las circunstancias en las que se produjeron las detonaciones y determinar las posibles responsabilidades penales de quienes aparecen en los videos.

Mientras tanto, las imágenes continúan circulando ampliamente en redes sociales.

Riohacha vuelve a quedar en el centro de la discusión

El episodio vuelve a poner a Riohacha y a La Guajira en el centro de la discusión nacional sobre seguridad.

La región ha enfrentado durante años problemas relacionados con organizaciones armadas, narcotráfico, extorsiones y disputas por el control territorial.

El sepelio de ‘Bendito Menor’ dejó una escena que generó inquietud: una multitud acompañando el féretro, motocicletas recorriendo las calles, música, pancartas y hombres armados disparando al aire.

Ahora la atención está puesta en las autoridades y en las acciones que puedan tomar para identificar y judicializar a quienes aparecen involucrados.

El Gobierno, por su parte, ha dejado claro que pretende mantener la ofensiva contra las estructuras criminales que operan en La Guajira.

La pregunta que queda después de este polémico funeral es si la muerte de uno de sus principales cabecillas representa realmente el debilitamiento de la organización o si, por el contrario, los hechos registrados durante el sepelio son una señal de que el poder criminal todavía permanece activo en la región.