BARRANQUILLA

El tradicional arroyo de la calle 85, uno de los puntos más críticos de Barranquilla durante las lluvias, ya hace parte del pasado.

La canalización subterránea del arroyo culminó, marcando un nuevo paso en la transformación de esta importante vía de la ciudad.

La obra permitió instalar cerca de dos kilómetros de tubería mediante el sistema de microtunelación, una tecnología que permitió avanzar bajo tierra sin tener que intervenir completamente la superficie de la calle.

La prueba llegó con las recientes lluvias. El agua fue conducida hacia el sistema subterráneo, evitando que se formara el peligroso caudal que durante años afectó la movilidad y puso en riesgo a conductores, motociclistas y peatones.

Pero la transformación de la calle 85 no termina con la canalización. El proyecto también contempla la intervención de la vía, con ampliación de carriles, nuevos andenes, zonas verdes, iluminación y mejoras en el espacio público.

La administración distrital ha señalado que esta obra hace parte de los esfuerzos para ponerle fin a los tradicionales arroyos de Barranquilla y mejorar la movilidad y seguridad de los ciudadanos.

Así, uno de los arroyos más recordados y temidos por los barranquilleros comienza a quedar definitivamente en el recuerdo.

La calle 85 cambia su historia: donde antes corría un arroyo, ahora avanza una nueva infraestructura para la ciudad.