El ministro de Hacienda, Miguel Gómez, anunció que propondrá al Consejo de Ministros un fuerte recorte al gasto público de 2026. El Gobierno también prepara una nueva ley fiscal que buscaría reducir estructuralmente el gasto en cerca de $45 billones.

El Gobierno de Abelardo De la Espriella anunció un nuevo paquete de medidas para enfrentar la situación fiscal del país.

El ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, confirmó que llevará al Consejo de Ministros una propuesta para recortar $21,9 billones del gasto público correspondiente al presupuesto de 2026, una cifra equivalente aproximadamente al 1,1 % del Producto Interno Bruto.

El anuncio fue realizado durante la clausura del Congreso de Asobancaria, en Cartagena, donde el funcionario presentó un diagnóstico crítico de las finanzas nacionales y pidió respaldo al sector financiero para impulsar la recuperación económica.

El Consejo de Ministros está previsto para este sábado en Barranquilla, donde Hacienda presentará formalmente la propuesta de recorte.

EL RECORTE ES PARA 2026, NO PARA EL PRESUPUESTO DE 2027

Uno de los puntos que el Gobierno quiso dejar claro es que los $21,9 billones corresponden al presupuesto que está actualmente en ejecución.

Es decir, no se trata de reducir los $634,9 billones contemplados en el nuevo proyecto de Presupuesto General de la Nación para 2027.

El propio ministro explicó que se trata de un ajuste sobre las cuentas de 2026, mientras que para 2027 se prepara una estrategia fiscal diferente, que incluirá una nueva ley.

La aclaración resulta especialmente importante porque el Gobierno acaba de radicar ante el Congreso un proyecto de presupuesto para 2027 por $634,9 billones, un monto superior al presentado inicialmente por la administración anterior.

¿POR QUÉ EL GOBIERNO QUIERE RECORTAR EL GASTO?

Según Miguel Gómez, las cuentas fiscales del país se encuentran en una situación que requiere decisiones inmediatas.

El ministro advirtió que Colombia está gastando más de lo que recibe y que el déficit primario del Gobierno Nacional Central se encuentra en niveles que, a su juicio, son insostenibles.

De acuerdo con las cifras presentadas por Hacienda, si no se toman medidas, el déficit primario de 2026 podría ubicarse en 4,4 % del PIB y el déficit total en 8,2 %.

Con el ajuste planteado, el Gobierno busca reducir esas cifras y comenzar a recuperar el equilibrio de las finanzas públicas.

Gómez incluso lanzó una fuerte advertencia durante su intervención ante el sector financiero y sostuvo que, si no se corrige el rumbo, el país podría enfrentar una crisis de pagos de grandes proporciones.

NO SERÍA UNA NUEVA REFORMA TRIBUTARIA

Uno de los mensajes centrales del Gobierno es que el camino escogido no sería aumentar los impuestos.

El ministro de Hacienda aseguró que la futura iniciativa estará enfocada principalmente en reducir el gasto público y no en crear nuevos gravámenes.

La propuesta será presentada como una ley fiscal o de financiamiento y, según Gómez, tendría como objetivo modificar algunas de las estructuras que han hecho que buena parte del presupuesto nacional sea difícil de ajustar.

El Gobierno considera que Colombia necesita revisar la manera en que se distribuyen y comprometen los recursos públicos para recuperar margen de maniobra fiscal.

EL PLAN DE LARGO PLAZO: RECORTAR CERCA DE $45 BILLONES

El recorte inmediato de $21,9 billones sería apenas el primer paso.

Hacienda plantea además una reducción estructural del gasto de aproximadamente $45 billones, equivalente a cerca del 2,2 % del PIB.

El objetivo sería aplicar buena parte de ese ajuste hacia 2027 y evitar que el déficit proyectado alcance niveles todavía mayores.

Según las cuentas presentadas por el Ministerio, con las medidas de ajuste el déficit total de 2027 podría ubicarse alrededor del 7,2 % del PIB, en lugar del 9,4 % previsto inicialmente.

EL CONTRASTE QUE GENERÓ POLÉMICA

El anuncio del recorte llega apenas un día después de que el Gobierno presentara ante el Congreso un presupuesto para 2027 por $634,9 billones.

La cifra generó cuestionamientos porque representa un incremento considerable frente al proyecto que había dejado la administración de Gustavo Petro.

El Gobierno de De la Espriella sostiene que la comparación directa entre ambos presupuestos no es adecuada porque, según Hacienda, el proyecto anterior tenía obligaciones y partidas que no estaban correctamente incorporadas.

Entre los rubros que, según el Ministerio, requerían mayores recursos aparecen las pensiones, la salud, los salarios de funcionarios públicos, las universidades y el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles.

El Gobierno sostiene que el nuevo presupuesto busca mostrar las obligaciones reales del Estado y no ocultar gastos que posteriormente tendrían que ser financiados.

$4 BILLONES PARA LOS DAMNIFICADOS DEL TERREMOTO

Dentro del paquete anunciado también aparece la atención a los afectados por el terremoto ocurrido este mes.

El Ministerio de Hacienda anunció que se destinarán $4 billones del presupuesto de 2026 para ayudas económicas dirigidas a los damnificados.

El Gobierno ha señalado que la reconstrucción también requerirá la participación del sector privado y que se estudian mecanismos como obras por impuestos para acelerar la recuperación de las zonas afectadas.

“ADELGAZAR EL ESTADO”

Una de las expresiones utilizadas por el ministro Miguel Gómez para explicar la estrategia fue la necesidad de “adelgazar” el Estado.

El Gobierno considera que existen gastos que pueden ser reducidos sin afectar los servicios esenciales y que es necesario recuperar recursos para destinarlos a inversión y crecimiento económico.

La administración también ha planteado revisar la estructura del Estado y cuestionar la existencia de obligaciones presupuestales que, según su visión, limitan demasiado la capacidad del Gobierno para ajustar el gasto.

El ministro ya había defendido desde antes de asumir el cargo la necesidad de reducir el tamaño del aparato estatal y había planteado incluso revisar el número de ministerios.

EL SECTOR FINANCIERO, CLAVE PARA LA RECUPERACIÓN

Durante la Convención Bancaria, Gómez pidió al sector financiero que acompañe al Gobierno en la estrategia de recuperación económica.

El planteamiento de Hacienda es que el Estado debe ordenar sus cuentas mientras los bancos y el sector privado ayudan a impulsar la inversión, el crédito y la actividad económica.

La apuesta oficial es que una reducción del gasto improductivo permita liberar recursos y mejorar las condiciones para el crecimiento.

EL DEBATE APENAS COMIENZA

El Gobierno tiene ahora varios frentes abiertos.

Por un lado, deberá conseguir el respaldo del Consejo de Ministros para ejecutar el recorte de $21,9 billones correspondiente a 2026.

Por otro, tendrá que llevar al Congreso la nueva ley fiscal y conseguir los votos necesarios para aprobar un ajuste estructural que podría alcanzar cerca de $45 billones.

Y, al mismo tiempo, deberá defender un presupuesto de 2027 de $634,9 billones que ya genera debate entre sectores políticos, económicos y académicos.

La discusión de fondo será si Colombia puede reducir de manera significativa su gasto sin afectar la inversión, los servicios públicos y los programas sociales, mientras enfrenta además las necesidades de reconstrucción derivadas del terremoto.

Por ahora, el Gobierno de Abelardo De la Espriella apuesta por una fórmula clara: menos gasto, mayor control de las cuentas públicas y una reforma fiscal enfocada en reducir las obligaciones del Estado antes que en aumentar los impuestos.

El primer paso será la decisión del Consejo de Ministros sobre los $21,9 billones.