POLÉMICA POR EL POLÍGRAFO A MARELBYS MEZA

Tres años después de que estallara uno de los mayores escándalos políticos del país, el caso de Marelbys Meza vuelve a sacudir el escenario nacional.

Esta vez, el nombre de Laura Sarabia aparece nuevamente en el centro de la investigación.

La Fiscalía General de la Nación solicitará la imputación de la exfuncionaria por los hechos relacionados con el polémico polígrafo practicado a Marelbys Meza, quien para ese momento trabajaba como niñera del hijo de Sarabia.

La audiencia quedó programada para el próximo 14 de septiembre, a las 9 de la mañana, en el complejo judicial de Paloquemao, en Bogotá.

La Fiscalía pretende imputarle los delitos de abuso de función pública y constreñimiento ilegal agravado.

Pero detrás de esta decisión hay una pieza que habría cambiado el rumbo de la investigación: el testimonio del capitán de la Policía Óscar Leandro Mojica.

EL TESTIMONIO QUE CAMBIÓ EL CASO

Mojica estuvo relacionado con las actuaciones que rodearon el caso de Marelbys Meza y ahora se convirtió en testigo de la Fiscalía.

El oficial obtuvo un principio de oportunidad y, como parte de ese acuerdo, se comprometió a colaborar con la justicia y entregar información sobre los hechos investigados.

Según la Fiscalía, Mojica habría escuchado una conversación en la que Laura Sarabia habría impartido instrucciones relacionadas con el cambio de su esquema de seguridad y con la realización de la prueba de polígrafo a Marelbys Meza.

El testimonio del capitán sería ahora una de las principales piezas con las que la Fiscalía busca demostrar que la instrucción para realizar el procedimiento habría salido directamente de Sarabia.

La pregunta que durante años ha rodeado este caso vuelve a estar sobre la mesa:

¿Quién ordenó que una trabajadora particular fuera llevada hasta una instalación de inteligencia de la Presidencia para someterla a un polígrafo?

TODO COMENZÓ CON UNA MALETA

Para entender este escándalo hay que regresar a enero de 2023.

En ese momento, Laura Sarabia era una de las funcionarias más poderosas del Gobierno de Gustavo Petro. Ocupaba el cargo de jefa de Gabinete de la Presidencia.

En su apartamento desapareció una maleta que contenía dinero en efectivo y documentos.

Las sospechas terminaron recayendo sobre Marelbys Meza, quien trabajaba como niñera del hijo de Sarabia.

A partir de ese momento comenzó una cadena de actuaciones que terminaría convirtiéndose en uno de los mayores escándalos del Gobierno.

Marelbys Meza fue trasladada hasta la denominada Casa Galán, una instalación de inteligencia ubicada frente a la Casa de Nariño.

Allí fue sometida a una prueba de polígrafo.

El procedimiento generó cuestionamientos porque se trataba de una trabajadora particular y el asunto estaba relacionado con la pérdida de dinero en la residencia de una alta funcionaria.

MARELBYS DENUNCIÓ PRESIONES

El caso tomó una dimensión todavía mayor cuando Marelbys Meza denunció públicamente lo ocurrido.

La mujer aseguró que había sido sometida a un procedimiento irregular y que se sintió presionada durante el proceso.

Pero el escándalo no terminó con el polígrafo.

Posteriormente se conoció que Marelbys Meza había sido objeto de interceptaciones telefónicas.

Y no fue la única.

También apareció el nombre de Fabiola Perea, otra mujer relacionada con el entorno de Sarabia.

Las investigaciones establecieron que las dos mujeres fueron interceptadas y que, para justificar esos procedimientos, se habrían utilizado informes policiales que las relacionaban falsamente con una organización criminal.

El caso terminó involucrando a varios integrantes de la Policía y abrió investigaciones por las llamadas interceptaciones ilegales.

DEL POLÍGRAFO A LAS “CHUZADAS”

Lo que inicialmente parecía ser una investigación por la desaparición de una maleta terminó convirtiéndose en una crisis política y judicial.

La investigación reveló que Marelbys Meza y Fabiola Perea habían sido interceptadas.

Según las autoridades, para conseguir esas interceptaciones se utilizaron informes que las señalaban falsamente como integrantes de estructuras criminales.

La controversia generó investigaciones contra varios funcionarios y policías involucrados en los procedimientos.

Mientras tanto, el caso continuó avanzando por diferentes despachos de la Fiscalía.

El paso del tiempo también comenzó a convertirse en un problema para el proceso, debido al riesgo de que algunos hechos pudieran llegar a prescribir.

SARABIA HA NEGADO HABER ORDENADO EL POLÍGRAFO

Laura Sarabia ha negado haber ordenado directamente la realización del polígrafo.

La exfuncionaria ha sostenido que este tipo de procedimientos correspondían a su esquema de seguridad y que la actuación estaba relacionada con un asunto que había sido tratado como un tema de seguridad.

Ahora la Fiscalía pretende controvertir esa versión con el testimonio del capitán Óscar Leandro Mojica.

Será precisamente en el proceso judicial donde deberán confrontarse las diferentes versiones.

Es importante aclarar que una imputación no significa una condena.

La Fiscalía tendrá que presentar ante un juez los hechos que atribuye a Sarabia y demostrar la solidez de sus elementos de prueba.

La defensa, por su parte, tendrá la oportunidad de controvertir los señalamientos.

SE FRUSTRÓ UN ACUERDO

Otro elemento que cambió el panorama fue el intento de buscar una salida mediante justicia restaurativa.

La defensa de Laura Sarabia y la representación de Marelbys Meza exploraron durante varios meses una posible solución que permitiera cerrar el conflicto sin llegar a un juicio penal.

La propuesta contemplaba una reparación a la víctima, un reconocimiento y una compensación económica.

Sin embargo, las conversaciones terminaron fracasando.

La aparición del testimonio del capitán Mojica y la participación de Fabiola Perea terminaron complicando ese escenario.

Perea también pidió ser reconocida como víctima dentro del proceso y aseguró que fue afectada por las actuaciones de los organismos de seguridad.

Con este nuevo panorama, la salida restaurativa perdió fuerza y la Fiscalía decidió avanzar hacia la imputación.

LA FECHA CLAVE: 14 DE SEPTIEMBRE

Ahora hay una fecha marcada en el calendario judicial:

14 de septiembre de 2026.

Ese día Laura Sarabia deberá comparecer ante un juez de control de garantías.

La Fiscalía expondrá los hechos que considera relevantes y explicará por qué cree que la exfuncionaria debe responder penalmente.

Los delitos que se pretenden imputar son abuso de función pública y constreñimiento ilegal agravado.

Será una audiencia clave para conocer oficialmente la teoría del caso de la Fiscalía y los elementos que considera suficientes para llevar a Sarabia ante la justicia.

También será el momento para que la defensa responda a los señalamientos.

UN CASO QUE SIGUE MARCANDO AL GOBIERNO PETRO

El escándalo de Marelbys Meza fue uno de los primeros episodios que puso contra las cuerdas a Laura Sarabia durante el Gobierno de Gustavo Petro.

La entonces poderosa funcionaria terminó apartándose temporalmente de su cargo en medio de la crisis.

Pero posteriormente regresó al Gobierno y ocupó posiciones de enorme responsabilidad.

Fue directora del Departamento para la Prosperidad Social, directora del DAPRE y posteriormente canciller.

Ahora, tres años después de aquel episodio, su pasado vuelve a tocar la puerta de los tribunales.

UNA HISTORIA QUE TODAVÍA NO TERMINA

La imagen de Marelbys Meza conectada a un polígrafo se convirtió en una de las escenas más recordadas de este escándalo.

Pero detrás de esa imagen todavía existen muchas preguntas.

¿Quién dio realmente la orden?

¿Se utilizaron recursos del Estado para resolver un asunto particular?

¿Hubo presión sobre Marelbys Meza?

¿Quién decidió que una trabajadora particular fuera llevada a una instalación de inteligencia?

¿Y cómo se pasó de investigar la pérdida de una maleta a interceptar las comunicaciones de dos mujeres?

La Fiscalía considera ahora que tiene una pieza clave para responder una de esas preguntas: el testimonio del capitán Óscar Leandro Mojica.

Pero será la justicia la que tendrá la última palabra.

Laura Sarabia enfrentará el próximo 14 de septiembre una audiencia que puede marcar un nuevo capítulo en este polémico caso.

Una historia que comenzó con una maleta desaparecida, pasó por un polígrafo, terminó convertida en un escándalo de interceptaciones ilegales y, después de tres años de investigaciones, ahora llega a una nueva y decisiva etapa.

El caso Marelbys vuelve a los tribunales y Laura Sarabia tendrá que responder ante la justicia.