Barranquilla, Colombia — La tarde de este martes en el Aeropuerto Internacional Ernesto Cortissoz se vivieron momentos de tensión y nerviosismo cuando una supuesta amenaza de explosivos obligó a las autoridades a evacuar a pasajeros y personal de la terminal aérea, activar protocolos de seguridad y suspender temporalmente las operaciones.

Alerta canina y protocolos
La alarma se encendió después de que un equipo canino especializado detectó un objeto sospechoso, lo que llevó a la Aeronáutica Civil y a la Policía a tomar medidas inmediatas como precaución extrema y evacuación de zonas de embarque y pista mientras se revisaban las instalaciones.

Sin explosivos: todo fue descartado
Tras la revisión del área y el análisis de los objetos señalados por los equipos de seguridad, las autoridades descartaron por completo la presencia de explosivos y confirmaron que no existía riesgo real para los viajeros ni para la operación del aeropuerto.

Impacto y pánico momentáneo
Al menos cinco vuelos y alrededor de 500 pasajeros se vieron afectados por la interrupción temporal de las operaciones, incluyendo la salida de algunos aviones que tuvieron que posponer el despegue mientras se verificaba la situación. El senador Mauricio Gómez Amín, que se encontraba en el aeropuerto, confirmó que fue retirado del avión junto con otros viajeros durante el procedimiento.

Una vez descartada la amenaza, las actividades en la terminal aérea retornaron a la normalidad, y los pasajeros pudieron continuar con sus vuelos sin mayores contratiempos.