Reducir el valor del recibo de la luz se ha convertido en una preocupación constante en los hogares, donde apagar bombillos y desconectar cargadores ya hace parte de la rutina diaria. Sin embargo, más allá de estos hábitos, expertos advierten que existe un electrodoméstico que, aunque no permanece encendido todo el día, puede ser el principal responsable del alto consumo energético y del incremento en la factura mensual.
En medio de las continuas alzas en las tarifas eléctricas, muchas personas creen que la nevera o la lavadora son los aparatos que más energía demandan. No obstante, análisis realizados por empresas del sector energético y organizaciones de consumidores revelan que el consumo en los hogares es más complejo, ya que los electrodomésticos representan el 55,2 % del gasto eléctrico total de una vivienda.
De acuerdo con datos de la empresa energética Repsol, televisores y consolas de videojuegos pueden alcanzar hasta 263 kWh anuales, lo que equivale a cerca del 12 % del consumo total del hogar, especialmente en viviendas donde el entretenimiento digital ocupa varias horas al día.
Sin embargo, un informe de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) señala que la secadora es el electrodoméstico que más energía consume. Su alta potencia y forma de funcionamiento hacen que su gasto sea significativo, con un consumo promedio de 17,92 kWh al mes, que puede llegar hasta 32 kWh en algunos modelos, impactando directamente la factura de electricidad.
Especialistas recomiendan prestar atención a la etiqueta de eficiencia energética al comprar electrodomésticos y adoptar hábitos de ahorro, como usar programas cortos, agua fría en la lavadora y reducir el tiempo de uso de dispositivos electrónicos. Conocer qué aparatos consumen más energía permite tomar decisiones informadas y promover un uso más consciente de la electricidad, clave para reducir gastos en tiempos donde cada kilovatio cuenta.

