El panorama político de Colombia comienza a tomar forma de cara a las elecciones presidenciales de 2026. En las últimas horas, el candidato presidencial Iván Cepeda, del Pacto Histórico, anunció oficialmente quién lo acompañará como fórmula vicepresidencial: la reconocida lideresa indígena Aída Quilcué.
El anuncio se realizó el 9 de marzo de 2026 a través de un video publicado en redes sociales, donde Cepeda aseguró que se siente “honrado” de presentar al país a quien considera una figura representativa de las luchas sociales y del movimiento indígena colombiano.
La decisión marca un paso importante dentro de la campaña presidencial del sector oficialista, que busca consolidar alianzas con distintos sectores sociales y territoriales del país.
Un movimiento político con fuerte mensaje social
Según analistas políticos, la elección de Quilcué como fórmula vicepresidencial no es casual. Con esta designación, la campaña de Cepeda busca fortalecer su relación con los pueblos indígenas y con los movimientos sociales que han tenido protagonismo en las últimas décadas en Colombia.
Quilcué pertenece al pueblo indígena Nasa, uno de los grupos originarios más influyentes del suroccidente colombiano, y durante años ha sido una de las voceras más visibles de las movilizaciones indígenas conocidas como mingas, que han llegado incluso a Bogotá para exigir el cumplimiento de acuerdos con el Estado.
De acuerdo con el propio Cepeda, su fórmula vicepresidencial representa la lucha por “un país más justo, democrático y con mayor participación de las comunidades históricamente excluidas”.
¿Quién es Aída Quilcué?
Aída Marina Quilcué Vivas nació el 2 de febrero de 1973 en Páez, Cauca, y actualmente tiene 53 años. Es una reconocida lideresa indígena, defensora de derechos humanos y actualmente senadora de la República de Colombia.
Su trayectoria está profundamente ligada al movimiento indígena del suroccidente del país, especialmente al Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC), una de las organizaciones sociales más importantes del movimiento indígena colombiano.
Desde muy joven se involucró en el trabajo comunitario, inicialmente como promotora de salud en la Asociación Indígena del Cauca, donde comenzó a desarrollar su liderazgo social.
Con el paso de los años, su papel dentro del movimiento indígena fue creciendo hasta convertirse en una de las voces más representativas de las comunidades originarias del país.
Su liderazgo en el movimiento indígena
Uno de los momentos que marcó la vida política y social de Aída Quilcué ocurrió en 1994, cuando un fuerte sismo y una avalancha afectaron gravemente la región de Tierradentro, en el Cauca, generando una profunda crisis humanitaria.
Este hecho llevó a las comunidades indígenas a reorganizarse y fortalecer sus estructuras comunitarias, proceso en el que Quilcué comenzó a destacarse como líder comunitaria y educadora.
A partir de ese momento, su participación en la defensa de los derechos de los pueblos indígenas se intensificó.
Entre 2003 y 2009, Quilcué fue consejera mayor del Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC), convirtiéndose en una de las principales figuras de la organización.
Durante ese periodo, lideró procesos organizativos y participó en diversas movilizaciones sociales, incluyendo la conocida Minga Indígena de 2008, una gran movilización nacional que reunió a miles de indígenas en protesta por el incumplimiento de acuerdos con el Estado colombiano.
Una vida marcada por la violencia y la resistencia
La trayectoria de Quilcué también ha estado marcada por hechos de violencia relacionados con el conflicto armado colombiano.
En diciembre de 2008, su esposo, Edwin Legarda, murió tras recibir disparos de fusil en medio de un incidente con miembros del Ejército colombiano en una carretera del Cauca.
Este hecho generó un fuerte debate nacional y convirtió a Quilcué en una de las voces más firmes en la defensa de los derechos humanos y en la denuncia de abusos contra comunidades indígenas.
Además, tanto ella como su familia han denunciado en varias ocasiones amenazas contra su vida debido a su liderazgo social.
Su llegada al Congreso de la República
En 2022, Aída Quilcué dio un paso importante en su carrera política al ser elegida senadora de la República, representando la circunscripción especial indígena con el aval del Movimiento Alternativo Indígena y Social (MAIS).
Desde el Senado, ha trabajado en temas relacionados con:
- Derechos de los pueblos indígenas
- Protección del territorio
- Defensa de la vida y del medio ambiente
- Implementación del acuerdo de paz
Su presencia en el Congreso ha sido interpretada como una ampliación de la representación política de las comunidades indígenas dentro de las instituciones del Estado.
Reconocimientos por su defensa de los derechos humanos
A lo largo de su carrera, Quilcué ha recibido diferentes reconocimientos por su trabajo en la defensa de los derechos humanos.
En 2021, fue galardonada con el Premio Nacional de Derechos Humanos en Colombia, en la categoría “Defensa a toda una vida”, en reconocimiento a su trayectoria en la protección de los derechos de los pueblos indígenas.
Este premio resaltó más de tres décadas de trabajo social, liderazgo comunitario y defensa de los territorios indígenas.
La fórmula presidencial que comienza a tomar forma
Con el anuncio de Aída Quilcué como fórmula vicepresidencial, Iván Cepeda se convierte en uno de los primeros candidatos presidenciales en confirmar oficialmente su dupla para la carrera hacia la Casa de Nariño.
La campaña del Pacto Histórico busca consolidar una propuesta política que combine liderazgo político, representación social y participación de comunidades históricamente marginadas.
Analistas consideran que esta decisión puede fortalecer el apoyo del movimiento indígena y de sectores sociales que han respaldado históricamente al progresismo en Colombia.
Sin embargo, también se espera que esta designación genere debates dentro del panorama político nacional, especialmente en un contexto electoral que se perfila altamente competitivo.
Lo que viene en la carrera presidencial
Las elecciones presidenciales de 2026 apenas comienzan a tomar forma, y en las próximas semanas se espera que otros candidatos anuncien también sus fórmulas vicepresidenciales.
Mientras tanto, el anuncio de la fórmula Cepeda–Quilcué abre una nueva etapa en la contienda política del país, donde temas como la inclusión social, la representación de los pueblos indígenas y la participación territorial podrían convertirse en ejes centrales del debate electoral.

