Una nueva arista en el caso que ha sacudido al Atlántico y a Colombia se presentó este miércoles 4 de marzo, cuando las autoridades informaron la captura de un adulto y la aprehensión de un menor de 17 años señalados de participar en el asesinato de Sheerydan Sofía, de 14 años, y Keyla Nicolle Hernández Noriega, de 17, cuyos cuerpos fueron hallados enterrados en una zona enmontada del municipio de Malambo tras estar desaparecidas por días.

La acción fue adelantada por la Policía Metropolitana de Barranquilla, que identificó a los presuntos implicados mientras se encontraban en la Clínica Altos de San Vicente, en el norte de Barranquilla, donde habrían llegado lastimados luego de un accidente de tránsito, según fuentes oficiales.

Uno de los señalados fue detenido a la salida del centro asistencial tras recibir el alta médica, mientras que el otro permanece bajo custodia en el sitio a la espera de una intervención quirúrgica programada.

Entre amenazas, videos y exigencias económicas

La investigación ha revelado que los audios y las amenazas recibidas por la familia de las jóvenes forman parte de uno de los elementos clave del expediente. En días anteriores, se dio a conocer que la madre recibió mensajes intimidantes en los cuales un hombre exigía dinero a cambio de la vida de las chicas.

En dichos mensajes, el presunto autor expresaba frases amenazantes como:

“Estaba cobrando 5 millones de pesos por cada una… ahí le di muerte a la primera, ya le doy a la otra…”,
según lo descrito por la madre de las víctimas en declaraciones a medios regionales.

Ese material probatorio hace parte ahora de las indagaciones que viene adelantando la Fiscalía General de la Nación para esclarecer tanto la mecánica como los posibles móviles detrás del doble homicidio.

La desaparición y el hallazgo

Las jóvenes habían sido reportadas como desaparecidas desde el pasado 17 de febrero, después de salir de su vivienda en el barrio La Sierrita, en Barranquilla, con la intención de asistir a una reunión social en Malambo.

Tras once días de intensa búsqueda, residentes de la zona alertaron a las autoridades sobre un fuerte olor que emanaba de un terreno enmontado, lo que llevó al hallazgo de los cuerpos enterrados de las hermanas.

La investigación inicial incluyó la revisión de comunicaciones y redes sociales para reconstruir los últimos movimientos de las adolescentes, así como entrevistas con familiares y posibles testigos que puedan aportar pistas sobre el caso.

Expectativa judicial y reclamos familiares

Con la captura del adulto y la aprehensión del menor, las autoridades esperan avanzar en la judicialización del caso y establecer con claridad no solo los hechos, sino también la responsabilidad individual de los implicados.

Familiares de las víctimas han hecho un fuerte llamado para que el crimen no quede en la impunidad y para que las investigaciones continúen sin dilaciones, con el objetivo de hacer justicia por Sheerydan Sofía y Keyla Nicolle, dos jóvenes con toda una vida por delante que fueron arrebatadas de forma violenta.

Este caso ha generado un amplio debate en la región Caribe sobre los protocolos de búsqueda de personas, la importancia de activar alertas tempranas y la necesidad de un enfoque preventivo que evite tragedias como esta en el futuro.